En este tiempo de gracia del Año Jubilar Franciscano, mientras nos preparamos para los 500 años de nuestra Reforma Capuchina, continuamos realizando la visita fraterna a nuestros hermanos de la Delegación San Francisco de Asís de Chile.


Es un tiempo oportuno para escuchar al Espíritu Santo, que sigue hablando a nuestra Iglesia y a nuestra Orden. Siempre es tiempo de iluminar la mente y encender el corazón para seguir viviendo este hermoso carisma de hermanos menores capuchinos en tierras chilenas.
La visita fraterna ha sido un tiempo de diálogo con los hermanos y también de conocer las realidades pastorales y los movimientos presentes en nuestras fraternidades.
¡Bendito sea Dios por todas nuestras realidades y por la entrega en el servicio de los hermanos!



