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Segundo día del encuentro de Líderes CAMJOCAP

Francisco como modelo creyente para los jóvenes. La alegría del Evangelio

Francisco hizo crecer la fe, renovó la Iglesia, y al mismo tiempo renovó la sociedad, la hizo más fraterna, pero siempre con el Evangelio. Los jóvenes del siglo XXI estamos llamados a revivir el sueño de Francisco y Clara de Asís.

Segundo día del encuentro de Líderes CAMJOCAP (7)

El sueño de Francisco y Clara de Asís sigue hablando fuerte a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, por la misteriosa afinidad entre el carisma franciscano y las mejores ideas que movilizan la conciencia de hoy:

La bandera de la solidaridad con los más pequeños y la justicia social, expresión práctica de la Minoridad;

La bandera de la Paz, constitutiva de la proclamación franciscana y tan querida por San Francisco;

La bandera de la Ecología, cuyo patrón e inspiración es Francisco, y que llama al cuidado de nuestra casa común y en las relaciones de convivencia con todas las criaturas;

La bandera de la Sobriedad y Frugalidad Franciscana, ante el consumismo exacerbado de nuestra sociedad;

La bandera de la Fraternidad, frente a la tentación de valorar a las personas por el poder o la riqueza que poseen;

La bandera del Diálogo y el Ecumenismo, a todos los niveles, como condición para la supervivencia de nuestra especie;

El estandarte de las Relaciones de Género, una oportunidad histórica única encomendada a las generaciones actuales, y que en absoluto puede ser defraudada;

La bandera de la Misericordia en una sociedad inhumana e insensible;

La bandera de la Simplicidad y la transparencia en un sistema hipócrita y corrupto.

Francisco se mantiene joven y actual; ¡nosotros somos los que nos vemos viejos y anticuados!… El sueño es el futuro que ilumina el presente. El futuro es el sueño; el presente es la posibilidad. ¡Tenemos que soñar! No podemos dejar que nos roben los sueños, ya que impulsan el presente hacia el futuro. ¡Francisco y Clara nos siguen desafiando! Y es en ellos que buscamos un rayo de luz para mantener viva la esperanza de que las tinieblas no sean tan oscuras que los últimos no encuentren un hilo de luz en la noche de su sufrimiento.

Bajo la luz de Francisco y Clara, busquemos restaurar, con valentía y rapidez, el más sagrado de los templos de Dios: la vida del hombre y del mundo. Reanudemos en nosotros la llama del Carisma, el soplo del Espíritu que ‘en aquel día lejano’, irrumpió en Francisco y Clara de Asís, y con ellos proclamemos alto y claro, para que todos oigan: “¡Esto es lo que queremos, esto es lo que buscamos, esto es lo que queremos hacer de todo corazón”!

– Hno. Mauricio Silva dos Anjos, OFMCap.